Archive for the ‘guía fantástica de BEIJING’ Category

Guía fantástica de Beijing (ii): el mercado nocturno

18 septiembre 2009

pinchitosWPDescripción
Junto a la calle comercial Wangfujing–una de esas calles atestadas de gente, tiendas, anuncios gigantes y luces de neón que tanto asociamos con el moderno oriente- está el mercado nocturno de Donghaunmen. Lo forman unos cincuenta puestos callejeros donde se venden pinchos de todo tipo, aunque también podemos encontrar algunos platos de noodles, verduras o frutas. Los pinchos van del pollo adobado con especias picantes a las cucarachas fritas, pasando por carne y piel de serpiente, gusanos, capullos de gusanos de seda, estrellas de mar o escorpiones de diferentes tamaños, que te los hacen a la plancha mientras todavía están vivos. Salvo las cucarachas –soy un flojo- probé todo lo demás.

Recomiendo la serpiente, que sabe entre sepia y pollo (algo así como las ancas de rana pero más sabroso) y los escorpiones pequeños fritos, cuyo sabor recuerda a las patatas fritas. Podría perfectamente ser un snack y ponerse en cualquier fiesta de cumpleaños. Pruébenlo. No recomiendo los capullos de gusanos de seda, duros por fuera y viscosamente malos por dentro; ni los gusanos, que no sabían a nada. Las estrellas de mar y la piel de serpiente me dejaron indiferente. El pollo no sé, lo puedo comprar en el supermercado, así que no lo comí.

Mi degustación culinaria de esa noche se vio completada al día siguiente por un sabroso plato especiado de tortuga. Me sirvieron la tortuga entera, sin cabeza, eso sí, pero tras el impacto inicial y averiguar para qué eran los guantes de plástico, debo decir que es un plato exquisito, que me recordó a las manitas de cerdo en la textura y a la codornices en la cantidad de pequeños huesecillos.mercadoWP

Historia
Me lo contó el camarero del bar del hotel donde me alojaba, la última noche que pasé en Beijing.
-¿En serio has comido toda esa porquería?
Comenzó a reír y me contó que hasta finales de los años 80, momento en el cual los turistas extranjeros llegaron a China, jamás se había escuchado hablar de pinchos de escorpiones o estrellas de mar fritas. El mercado nocturno ya existía y su producto más exótico eran los pinchos de sepia a la plancha. Pero los extranjeros se habían hecho una imagen de Beijing, distorsionada por libros y películas: un lugar misterioso con costumbres extrañas, entre las cuales estaba comer perros, escorpiones o serpientes.

Tanto pidieron los turistas probar algunos de esos manjares ocultos que los vendedores del mercado nocturno comenzaron a proporcionárselos. ¿Queréis serpiente? Pues yo os daré serpiente. ¿Queréis cucarachas? Pues venga un pincho de cucarachas fritas. Además, descubrieron que podían pedir tres veces más por esos manjares “exóticos” que por el resto.
-Ningún chino comería nada de eso –finalizó el camarero-. Te lo puedo asegurar.

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Guía fantástica de Beijing (i): art district 798

9 septiembre 2009

798WPDescripción
A las afueras de Beijing (China) encontramos el Art District 798, corazón del arte contemporáneo chino. Un polígono de fábricas para uso militar  reconvertido tras el fin de la guerra fría en complejo artístico. Decenas de museos, galerías, bares, esculturas y curiosos rincones hospedados entre edificios industriales de corte bauhaus.

La performance
El artista conceptual Luyi Lee, el pasado 1 de septiembre de 2009 dio el pistoletazo de salida a una performance llamada RECONVERSIÓN I. En ella 798 artistas tomaron una de las fábricas de munición y se colocaron frente a la cadena de montaje, fabricaWPataviados con monos de trabajo y guantes. La nave industrial comenzó a funcionar tras algunos problemas técnicos rápidamente solucionados como si no hubiese pasado el tiempo. Los artistas, en su papel de proletarios, trabajaron durante doce horas creando munición para metralletas UZI. La performance durará 36 meses, durante los cuales los artistas trabajarán siete días a la semana por un sueldo que apenas llega a los 2000 yuanes (200 euros), reivindicando de esta forma la explotación a la que se han visto sometidos muchos ciudadanos chinos durante siglos. La empresa patrocinadora de esta rompedora iniciativa de arte contemporáneo ha preferido mantener el anonimato, pero ha asegurado que sufragará todos los gastos que la performance pueda generar y que no descartan, una vez termine la obra, financiar  RECONVERSION II, otro innovador work in progress en el que ya está trabajando Luyi Lee.

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